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domingo, 7 de junio de 2015

No estaba muerta, estaba de parranda



Hace mucho que no escribo de forma regular, pero tengo una excusa: he estado a tope con el proyecto. (venga hombreeeee Esther, eso no se lo cree nadie).

La verdad es que he estado haciendo alguna que otra escapada, y entre eso y el salir a socializarme los findes… ¡una no tiene tiempo pa’náh!



Han pasado muchas cosas, muchas, algunas que iré escribiendo poco a poco y algunas sobre las que no escribiré JAMÁS (¡hola mamáaaaa!)



Del 2 al 6 de mayo, estuve en Barcelona para arreglar papeles (hacienda somos todos…) y hacer las visitas de rigor;

del 7 al 8 me fui a Ferrara;

del 10 al 14 en Atenas (Greeeeecia <3)

y ya en Torino, me encuentro con que al día siguiente de llegar se montó un botellón de esos épicos en los que pierdes amigos, la orientación, años de vida y la vergüenza, entre otras cosas.



Entre una cosa y la otra, y que aquí ha empezado a hacer un calor de esos asquerosos, las últimas dos semanas de mayo me las he pasado intentando ponerme con el proyecto en serio. Fracaso absoluto por mi parte, he de admitir.

Pero bueno, ¡no pasa nada!

Tras una reflexión, una excursión a la Sacra di San Michele dos días en Cinque Terre, y la final de la Champions en Torino siendo del FCB, me he puesto en serio de nuevo.





YOU CAN!


sábado, 28 de marzo de 2015

Como perder la dignidad, la memoria, y cargarte tu Iphone en un solo fin de semana



Este finde hemos terminado:


 Pintarrajeados de verde fosforito

Apretujados en un loft de menos de 15 metros cuadrados


 Escandalizados en una discoteca de ambiente



Indignados por tener una hora menos de fiesta, con lagunas mentales y con un móvil roto sin saber cómo
Guille a la mañana siguiente.



 ...y cocinando risotto para ocho personas a las 7 de la mañana.
Foto del martes siguiente a las 4,30a.m. Sí, volvimos a salir y volvimos a desayunar risotto. Esta vez para cuatro.



Final épico tras tres días de fiesta continuada.


sábado, 14 de marzo de 2015

El mendigo del Cafe des Arts en Via Principe Amedeo, 33



Es un señor que vive en un radio de 100m de ese local. CADA VEZ que estés sentado en la terraza, se os acercará y con su mejor sonrisa desdentada os preguntará “siete arrabbiati?”. Un consejo, haceos los suecos y no le deis bola, ya que se os sentará y empezará a preguntaros de todo. Depende del día se pone en venta e intercambia chistes por 5€. Un señor entrañable.
 
Eccolo qua consolando a una clienta

Nota sobre el bar; a tiro de piedra de Piazza Vittorio Veneto, si queréis tomar un café bastante decente sin que os claven, es un buen sitio (los marrochinos con nutella son ricos ricos, y si le sonríes al camarero te da una cucharadita de nutella para que te entretengas lamiéndola mientras los prepara). Lugar idóneo para ir a desayunar un día de resaca, o café post-mensa. Hay futbolín y por la noche hacen música en directo.

jueves, 5 de marzo de 2015

Abbonamento GTT


A no ser que quieras ser un ilegal todo tu Erasmus, subir de gratis a los autobuses y trams y vivir con la constante paranoia de que todos los señores que suben al bus son revisores, deberías sacarte el abbonamento GTT.

Es una tarjetita con tus datos y tu foto,  con la que puedes viajar indefinidamente durante un mes, tres, o todo el año.
Solo necesitas tiempo y tu Dni para conseguirla. Como estudiantes, tenemos un descuento considerable; abono mensual: 38€, para nosotros 21€. Más barato que en Barcelona, no está mal… Sale muy a cuenta ya que un billete sencillo, válido para 90min creo, cuesta 1,5€.
Hay distintas oficinas dónde la puedes solicitar.


Es sencillo; de nuevo sacas un papelito con el turno, esperas  y en 10 minutos sales tan contento de la oficina. La primera vez que subes al bus o al metro, validas en unas maquinitas y ya no tienes que volver a hacerlo hasta que pase el periodo que pagaste (1 mes por ejemplo). Si te para el sr. Revisor simplemente la enseñas y ya.
Para recargarla, en cualquier estanco te lo hacen en un flis.


Cuando llegué veía que la gente subía a los autobuses sin picar billete, y yo pensaba “oh que divino, es así como gratis… o almenos la gente no suele pagar, eso que me ahorro”, luego me explicaron que existían los temidos revisores, que son como el hombre del saco, y que la gente no picaba billete porque tenían el abono mensual en su cartera…y que la ilegal y mala ciudadana era yo :D